07/05/2026

Federal "A"

Marioni: “El club todos los días involucionaba”

El ahora exentrenador de Sarmiento relató una serie de peripecias que tuvo que vivir en su corta estadía de casi un año. Igualmente aseguró que no quería irse y que los dirigentes lo echaron.

Roberto Marioni fue despedido de Sarmiento ante la falta de resultados.

Roberto Marioni dialogó con Entretiempo y dejó frases contundentes acerca de su despido de Sarmiento, donde fue claro al relatar que lo echaron porque él tenía ganas de seguir, a pesar de todos los contratiempos que vivió desde que asumió el 15 de mayo del año pasado.

“Un poco triste después de esta noticia. Un poco me la esperaba, pero no deja de sorprenderme porque yo les manifesté a los dirigentes que quería seguir. Pero bueno, hay que aceptar. Los dirigentes son los que manejan el club. Hace un año que trabajamos en condiciones prácticamente amateur. Podría relatar un millón de situaciones, no solamente la falta de pago, en donde yo no cobré prácticamente nada en todo el año. No llevamos la ropa a lavar porque no había, nadie sabía que se había roto. Llovía en todos lados. La gente de San Martín de Formosa la vez pasada se fue del estadio sin bañarse. Y no quiero hablar de otras cosas que son inclusive menos higiénicas, etc. Aun así, desde hace un año que estoy tratando de ayudar, siendo empático con la Comisión, armamos un plantel con la ayuda de mis hijos tratando de ajustarnos a un presupuesto que fue el mismo del año pasado. Algunos jugadores que nosotros queríamos la Comisión no los quiso. Algunos jugadores que la Comisión me pidió yo los acepté. Otros jugadores que queríamos que sigan se fueron porque no querían seguir trabajando en el club y a pesar de todo eso avanzamos”.

EN BÚSQUEDA DE UN MODELO
“Jugar al fútbol profesional no es jugar a la pelota, hay que entrenar, hay que practicar variantes, hay que generar automatismos, hay que trabajar lo físico, lo mental, trabajar en el rival, las cosas propias, ver qué jugador está mejor, ver qué táctica utilizar de acuerdo a lo que uno tiene y de acuerdo a las fortalezas y a las debilidades del rival. Nosotros tuvimos un traspié contra Antoniana en el primer partido y eso nos atrasó en la evolución del juego, pero no fuimos los únicos. Es una zona muy pareja, nosotros por ejemplo no perdimos de visitante. Estábamos en la búsqueda del modelo de juego que a mí me gusta. El equipo estaba dando buenas señales. El domingo por ejemplo jugó bien y mereció ganarle a Boca Unidos. Y es extraño que no quieran que siga, pero al mismo tiempo vamos a ver en las próximas horas si no era ya una verdad silenciada todo esto que pasó”.

DECEPCIONADO
“Es una decepción muy grande. Todos los días le venía diciendo a los dirigentes que bajábamos un escalón. Cuando no es el agua es la ropa, cuando no es el lavarropas es el riego, cuando no es el riego son las ratas y así. Entonces está claro que todo tiene un límite. Por la empatía que tuve con ellos esperaba otra cosa, pero bueno, la dirigencia tomó la decisión de echarme. El comunicado que pusieron para notificar mi salida tampoco me gustó, fue muy ambiguo y esas cosas no están bien. Vinieron a mi casa a Corrientes cuatro dirigentes y me despidieron. El presidente (Mauricio González) lo que me dijo es que la gente que aporta dinero al club quería un cambio. Y yo le dije hubiese estado bueno que la gente que aporta dinero hubiera aportado antes así yo cobraba. No sé. Tendrá que explicarlo él si quiere explicarlo y sino no importa, yo me llevo lo mejor de la gente de Sarmiento que siempre me trató con mucho respeto, los empleados, todos. Fue un tiempo muy lindo que me sirve para aprender y para seguir sumando experiencia. Ahora vamos a ver cómo cumplen con los compromisos que tienen conmigo”.

SIN RENUNCIA
“Los jugadores me respaldaron en la cancha. El presidente entró en el vestuario el domingo, cuando yo estaba haciendo la conferencia de prensa, preguntándole a mi cuerpo técnico cómo seguíamos, lo que me pareció una vergüenza. Y después fui a hablar a solas con el presidente y el tesorero y ellos me dijeron que tenía que tomar una decisión. Y les dije ‘qué decisión tengo que tomar’. Y ahí les dije que no iba a renunciar, que el plantel me respaldó en la cancha, que dejaron todo y que no se ganó por las cosas que tiene el fútbol. Los ping-pong de todos los partidos los ganamos”.

RELACIÓN CON EL PLANTEL
“No hubo ninguna indisciplina en el plantel, ni conmigo, ni adentro ni afuera de la cancha. Jamás un jugador cuando hice un cambio me levantó la mano, jamás cuando hice un cambio táctico de un partido algún jugador no cumplió lo que pedí. Los jugadores entraron y se brindaron. Hernán González fue el goleador del equipo el año pasado, ahora lo dejé en el banco, entró, hizo el gol y me vino a saludar. Max (Pared), que mucha gente dice ‘por qué lo saco’, que muchos no saben por ahí los problemas que tiene o las decisiones que toma un entrenador, es prácticamente como un hijo para mí. De hecho, cuando se supo de mi salida me llamaron todos los jugadores. Todos saben que soy un entrenador paternalista, jugadorista, defiendo a mis jugadores. De ninguna manera hubo una relación desgastada”.

INVOLUCIÓN
“Yo hace un año que estoy y el club no evolucionó para nada, al contrario, involucionó en todo. Teníamos dos utileros y ahora tenemos uno; teníamos problemas de estructura y ahora están agravados; cada vez que llueve, llueve un poquito más. El año pasado hubo cortes de luz por falta de pago. Muchas veces no las comenté porque tenía ganas de trabajar, pero si vamos a la realidad, deportivamente los jugadores y el cuerpo técnico están haciendo más de lo que debían. Hoy Sarmiento no tiene estructura para jugar fútbol profesional, como yo la entiendo”, dijo.

UN ERROR
“La Comisión, desde mi perspectiva, cometió un error en despedirme. Hicieron un proyecto que a los jugadores nuevos que llegaron se les pagaba diez meses y no doce, justamente para ahorrar. Hubo una promesa de los dirigentes que el 10 de marzo se iba a cobrar febrero. Dijeron que el dinero estaba, que el sponsoreo deportivo estaba. Y después lo que pasó fue que los jugadores cobraron febrero y después no cobraron más. David Acuña, por ejemplo, que es un jugador que traje, va todos los días desde Corrientes y creo que cobró 200 ó 300 mil pesos en tres meses. Yo cobré medio mes de enero y nada más. Yo hablo de lo deportivo y de las cosas que nos pasaron. Y de todo el esfuerzo que pusimos el cuerpo técnico y los jugadores para intentar tapar todas estas situaciones que alguno puede decir que son fortuitas y otros que son una deficiencia dirigencial. Siempre escucho lo mismo y hace un año que estamos peor, me parece que está claro todo”, finalizó Marioni.